Coraje, el músculo que nunca fortalecemos

Coraje, el músculo que nunca fortalecemos

Una vez que sobrepasas algún problema o circunstancia sin importar el tamaño del mismo, en tu cuerpo llevas tatuada una marca de supervivencia. Es decir puedes sobrepasar ahora un problema más grande que el anterior y su mente lo reconoce como tal.

El coraje y el miedo están íntimamente ligados, ya que el miedo también se traduce en pérdidas internas. Al mismo tiempo un problema resuelto se simplifica como el vencimiento de tus miedos. De ahí que el coraje es un músculo, como tal lo ejercitamos en cada momento de nuestra vida.

Cada persona tiene dentro su propia carga de coraje, valentía y determinación que está esperando ser explotada, es una fuente inagotable y se recarga cada que tú lo decides. Se trata de una fuerza interior indestructible que todas las mujeres poseen y que les permite creen ellas mismas.

El coraje es todo eso que nos hace encontrar en el fracaso una oportunidad, dicho en otras palabras si no hay error no podrás encontrar esa rendija de luz dentro del caos, entonces date permiso de equivocarte. Somos seres imperfectos, llenos de manías y malos hábitos, pero un poco de libertad para experimentar y esforzarse en sobrellevar las malas experiencia es buena.

La fuerza interior que nos da empuje, determinación y perseverancia para moldear un mejor presente y prepararnos de cara al futuro. Estos dos factores son simplemente objetivos a largo o corto plazo. Cuando el miedo se precipita y se junta con la razón, no te queda más que poner en práctica tu determinación, lo que te dará coraje. Por todas esas razones no debemos dejar de creer en la intuición por miedo, no debemos dejar de creer en nosotros por temor. Tenemos que decidir superarlo para lograrlo. El coraje no es la ausencia de miedo sino el triunfo sobre él.

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Coraje, el músculo que nunca fortalecemos