Miradas - Viridiana

Miradas - Viridiana

Desde que decidí estudiar ingeniería mi vida se llenó de comentarios negativos: “¿Estás segura? ¿No prefieres estudiar algo más femenino?”, “Esa es una carrera para hombres” y una larga lista de etcéteras. Al principio es difícil ir contra corriente pero de ti depende si dejas que esos comentarios te tiren o si te hacen más fuerte.

Contrario a los pronósticos de toda mi familia, me quedé en la Facultad de Ingeniería y me sentí como pez en el agua. Después de todo, la física y las matemáticas siempre fueron mi fuerte. Me gradué con honores y entonces comenzó el verdadero reto: abrirme paso en el mundo laboral.

Escuchar de nuevo esos comentarios fue muy frustrante, pero fue mi principal motivación para seguir tocando puertas. Finalmente, después de meses y meses de rechazos, llegó mi oportunidad. Por fin alguien creía en mí y mi capacidad; sin embargo, mi bienvenida a la planta fue “este no es lugar para una mujer, a ver cuánto aguantas”. La historia de siempre.

Decidí que era más fácil enfocarme en lo que tenía que hacer e ignorar esos comentarios. Si soy sincera, una parte de mí también quería demostrar a todas las personas que una vez me dijeron que no era lo suficientemente buena para ejercer mi carrera, que era capaz de ello y mucho más.

Fue así que llegó la primera victoria: me ascendieron a supervisora. Cuando ese momento llegó, pensé que lo único que podría hacer era subir y subir. Y efectivamente, así fue: un año después me ascendieron a jefa del área. No hay mayor satisfacción que ver que tu trabajo es reconocido.

Sin duda alguna, creer en mi fuerza interior es la clave de mi éxito. El camino no ha sido nada fácil, pero nunca he dejado de pensar que puedo hacerlo. Día con día demuestro que soy capaz de muchas cosas, para mí no existen las “carreras para hombres”.

Creo que la moraleja de mi historia es no dejarte vencer por las adversidades y alimentar todos los días la confianza en ti misma. Al final de cuentas, si no creo en mí misma, ¿quién lo va a hacer? Estoy segura que tu historia está llena de fuerza, así como la mía. ¿Por qué no la compartes con nosotros a través del Facebook de Special K®?

Come bien

Miradas - Viridiana