Paula - Experta en finanzas y boxeadora

Paula - Experta en finanzas y boxeadora

¿Cuántas veces te ha tocado escuchar que no debes hacer algo porque no estás hecha para ello? Me atrevo a decir que a la mayoría de las mujeres nos ha pasado: “No juegues fútbol, te vas a ensuciar la ropa”, o “las niñas no pueden llevarse pesado, se ven mal”; etc.

Conforme vamos creciendo podemos decidir si nos quedamos con esos consejos o elegimos un rumbo distinto para encontrar aquello que nos haga liberar nuestro máximo potencial y nos ayude a sentirnos plenas. En mi caso, desde que tenía 17 años descubrí que no tenía una, sino dos pasiones: las finanzas y el box.

En la escuela, las matemáticas eran mi fuerte y las finanzas se me dieron de manera natural. Caso contrario, el box se me apareció sin esperarlo siquiera: cuando acompañé a uno de mis hermanos a pedir información sobre un curso para principiantes.

Si bien siempre fui un excelente alumna, mi principal motivación para sacar buenas calificaciones era obtener el permiso para inscribirme al gimnasio. Un año después, ya en la Universidad, las cosas se complicaron pero nunca tiré la toalla. Finalmente, me gradué con honores y sin dejar de lado ninguna de mis dos pasiones.

Pero no todo fue miel sobre hojuelas, los comentarios negativos y críticas cayeron sobre mí como las hojas de un árbol en otoño. Siempre recibí apoyo de mis papás; sin embargo, de vez en cuando me tocó escuchar cosas como “déjalo antes de que te lastimes” o “¿para qué quieres aprender a boxear?”.

La prueba de fuego llegó con mi primera pelea. Llevaba solo un par de meses boxeando cuando mi entrenador dijo que estaba lista para probar mi suerte en el ring. Debido a mi corta estatura y que era muy delgada, tanto mis compañeros de gimnasio como de la escuela auguraban un trágico desenlace.

Afortunadamente, tuve suficiente tiempo para prepararme. Tomé una rutina más exigente y modifiqué mis dieta para alimentar tanto mi cuerpo, como mi fuerza interior. Tras cuatro semanas de preparación llegó la fecha marcada y, ¡oh, sorpresa! contra todo pronóstico, gané mi primera pelea.

La moraleja de esta historia, mi historia; es que no existe ningún secreto para lograr lo que quieres, solo debes sentirte segura de tus capacidades y tomar lo bueno de toda situación. Sé que tú también tienes una historia de fuerza que te gustaría compartir con el mundo, ¡envíala Special K® a través del Facebook!

Come bien

Paula - Experta en finanzas y boxeadora